Un artículo escrito por la Federación Española de Asociaciones Profesionales de Arteterapia

La Arteterapia es una disciplina terapéutica especializada en acompañar, facilitar y posibilitar cambios significativos en la persona que la recibe mediante la utilización de diversos medios artísticos. Esto se produce fundamentalmente atendiendo a su proceso creativo, a las imágenes que crea y a las preguntas y respuestas que éstas le suscitan. Gracias a ello el sujeto puede construir y deconstruir nuevos argumentos sobre sí mismo/a y sobre su malestar subjetivo.

Los objetivos fundamentales son en el alivio del malestar, la elaboración de los síntomas psicológicos, y la facilitación de procesos de desarrollo – emocional, intelectual y relacional – de las personas que la practican.

La práctica profesional de la Arteterapia se apoya en el conocimiento y la práctica del arte por una parte, y por otra en el estudio del desarrollo humano y de las teorías psicológicas.

Hemos observado que en los últimos meses se han publicado algunos artículos de prensa bajo el lema de “arteterapia” que pueden suscitar confusión respecto a lo que a la práctica de ésta se refiere.

 

Desde la Federación Española de Asociaciones de Arteterapia (FEAPA) pretendemos, pues, esclarecer algunas de las dudas que surgen en torno a nuestra disciplina:

Su origen se remonta a los años 40 del siglo pasado, cuando el artista británico Adrian Hill descubrió los beneficios terapéuticos del dibujo y la pintura mientras convalecía de una tuberculosis en el hospital. A partir de su propia experiencia sugirió la misma práctica a otros pacientes.

Adrian Hill, junto a otro artista llamado Edward Adamson, trabajó para introducir esta nueva herramienta terapéutica a pacientes con enfermedad mental en hospitales de Inglaterra.

En aquella misma época dos pioneras del arteterapia en EEUU, la artista Edith Kramer y la psicóloga Margaret Naumburg, trabajaron para incluir programas de terapia artística en hospitales y centros de salud mental después de observar cómo esta promovía el crecimiento psicoemocional y el desarrollo cognitivo de las personas que la practicaban.

Apareció la Arteterapia como disciplina de acompañamiento terapéutico y siguió creciendo convirtiéndose, desde entonces, en una importante herramienta para la intervención terapéutica y socioeducativa en la infancia, adolescencia y en personas adultas.

Es por tanto una profesión con 80 años de ejercicio profesional y socialmente comprometida.

Tiene una gran trayectoria internacional y en países como Estados Unidos se ofrecen un gran número de licenciaturas, masters y doctorados en arteterapia. Actualmente y desde hace años, en países como Canadá, Reino Unido, Estados Unidos, Holanda, Suiza y Australia, cuentan con los servicios de arteterapeutas profesionales en su sistema de salud pública.

El desarrollo de la Arteterapia promueve la habilitación de un medio de expresión altamente proyectivo, libre de filtros y de juicios prematuros que afectan al lenguaje verbal. Posee, además, un valor simbólico y una dimensión productiva que incorpora principios de actividad y creación.

La persona, sana o enferma, experimenta que su producción creativa se convierte en huella perdurable de su mundo interno, el cual es transferido al medio sensible y metafóricamente revelado en la obra.

La transferencia del significado a la forma le permite generar un espacio de nueva realidad, construida con sus propios pensamientos y emociones objetivados. Así, mediante la proyección y retroalimentación sucesivas, el sujeto avanza con la ayuda del/la arteterapeuta por la espiral del autoconocimiento; el proceso creativo supone la diferenciación y gestión del mundo interno mediante esa materialización simbólica que permite desalojar lo indeseable.

Los profesionales que nos dedicamos a las áreas de la salud mental, servicios sociales y educación, más allá de la línea metodológica y de la gravedad de los problemas que tratamos de resolver, tenemos como objetivo primordial, posibilitar que las personas puedan desarrollar sus potencialidades personales y consigan tener una evolución más satisfactoria de sus capacidades.

En este sentido la cura de una persona, la modificación subjetiva, la incorporación de habilidades positivas de comunicación, etc., se han de producir en un desarrollo satisfactorio de su capacidad de proyección y de simbolización.

En España se inició la formación universitaria en 1999 y actualmente se cuenta con numerosas formaciones universitarias reconocidas y distribuidas en todo el territorio español.

La FEAPA es el organismo regulador de la profesión de arteterapia en España y tiene por objetivo velar por el rigor en la formación y por una buena práctica profesional; agrupa también a las asociaciones que resultan de las distintas formaciones y, por extensión, a los/as arteterapeutas pertenecientes a las mismas.

Una de sus misiones fundamentales es definir de un modo riguroso los requisitos de formación, general y específica, que garanticen un adecuado desarrollo y aplicación terapéutica. Por otra parte, también exige una experiencia acreditada que capacite a los profesionales para ejercer una práctica profesional cualificada y responsable.

Una mirada a la producción bibliográfica sobre Arteterapia en la última década, muestra que esta disciplina ocupa un lugar propio en la investigación psicológica, educativa, social y médica, con un sólido corpus teórico; existe una evidencia científica acumulada por estudios experimentales y correlacionales, así como con una importante cuota de investigación cualitativa que corrobora su eficacia.

La aplicación de arteterapia se caracteriza por su extraordinaria adaptabilidad a las necesidades de los colectivos o dificultades a tratar, ya que el lenguaje fundamental que utiliza es la creación.

Tiene como eje central el proceso creativo y la producción de imágenes, las cuales pueden funcionar como dinamizadoras de lo interno del sujeto: dan sentido y, a su vez, se les da sentido.

Los ámbitos de aplicación de la Arteterapia son muy variados. Incluyen enfermedades físicas, problemas emocionales, de salud mental, neurológicas o de comportamiento. Resulta válida también para cualquier persona que desee hacer un trabajo personal mediante el uso del lenguaje artístico, con el acompañamiento de un/a arteterapeuta. Está indicada para personas de todas las edades en formato individual o grupal.

Dada su importancia, su trascendencia, y el alto grado de responsabilidad que conlleva el acompañamiento terapéutico, FEAPA es la única organización estatal que puede garantizar unos criterios adecuados tanto para la formación, como para la práctica profesional de la Arteterapia.

FEAPA, Comité de Ética.

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